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sábado, 20 de noviembre de 2010

Las Etnias de Honduras

El siguiente es un breve resumen donde expondremos algunas de las etnias de un bellisimo pais llamado Honduras.

Los Lencas
 Existe polémica sobre la descendencia y origen de los Lencas. Sin embargo, de acuerdo a Barón Castro, los Lencas son los restos directos de los Mayas que no siguieron el éxodo que dio fin al antiguo imperio Maya. A la llegada de los españoles, su población se encontraba ubicada en la parte que hoy comprenden las repúblicas de El salvador y Honduras.

En 1853 el viajero e investigador E.G. Squier escuchó que los indios de Guajiquiro (La Paz) llamaban a su lengua "lenca" y al encontrar coincidencias lingüísticas con otros pueblos del mismo departamento, acuño el vocablo "lenca" para identificar a éstos y a los demás indígenas del occidente, así se origino el nombre Lenca para identificar a este pueblo.
Los Care, Cerquin, Potón y Lenca; eran poblaciones que, si bien es cierto estaban aislados por grandes distancias, se mantenían unidas por lazos culturales y una historia en común. A cada grupo le correspondía un territorio bien delimitado, repartido en cacicazgos. La población bajo el mando de un cacique se organizaba en pueblos. Al momento de la Conquista había por lo menos 500 poblados. Existía una casta sacerdotal, una de nobles y de guerreros. Las guerras eran frecuentes entre los diferentes señoríos. Pero entre los que hablaban la misma lengua, ósea los cuatro grupos principales, hacían pactos temporales de paz, vestigio de los cuales ha llegado hasta hoy la tradición del Guancasco.
De acuerdo a datos históricos, antes de la llegada de los españoles, los lencas y los demás grupos indígenas que habitaban la región estaban gestando su propio proceso histórico. Los relatos acerca de las "cruentas guerras", dejados por los cronistas coloniales, dan fe de una efervescencia política que tendía hacia la consolidación de poderes hegemónicos. Existían las relaciones de producción comunal primitivas.
La conquista y colonización española de Honduras consistió en un proceso de destrucción violenta de la organización socioeconómica de los pueblos indígenas. En el caso concreto de los lencas, de acuerdo a los cronistas, la conquista no fue fácil, pues resistieron por más de veinte años. Un factor que prolongó la lucha fue la organización social con la que contaban; su acción de resistencia más importante fue la conocida como "La rebelión de los lencas", encabezada por el cacique Lempira en el año de 1537. Lempira que significa "Señor de la Sierra", forjo la unidad de todo el pueblo lenca (Cares, Cerquines, Potones y Lencas propiamente dicho) alrededor de una confederación de tribus organizadas para luchar contra los conquistadores. Lempira fue nombrado jefe de la resistencia y con un ejército que fue integrado por cerca de dos mil guerreros, inicio la lucha que, según fuentes históricas se prolongó por más de seis meses.
Esta se extinguió en las últimas décadas del siglo antepasado y las primeras del siglo pasado. Pueden encontrarse aún algunos ancianos que recuerdan palabras lencas que oyeron de sus padres o abuelos, pero el idioma vivo ha dejado de existir. Aunque existe la posibilidad de que algunos ancianos hablen la lengua, muestran gran celo para revelarlo. La población en general ya no muestra ni evidencias de la posibilidad de rescatar una lengua estructurada.
Para los lencas, la religión es el cuerpo totalizador de su cultura. Profesan el catolicismo como lo hace la gran mayoría de la población del país, no obstante, de una forma muy propia: ellos la reconocen como "la religión antigua" y la diferencian conscientemente de la ortodoxia católica. De la religión antigua han perdurado prácticas y concepciones que justifican esta diferencia. La religión antigua, altamente conservadora posee profundas alteraciones de los proyectos católicos. (Por ejemplo: asocian a Cristo y la virgen María como el padre y la madre formadores). Esta inclusión de elementos autóctonos es lo que la caracteriza.
Practican sacrificios de animales o "composturas", como ellos los llaman, para agradecer o pedir perdón a los ángeles y a los santos; guardan con celo en su memoria pasajes de la "historia divina" que no aparecen en la Biblia, de cómo Dios formó las nubes, el maíz y el mundo.
Los lencas representan en la actualidad una población indígena que tiende a desaparecer, producto de la constante latinización, la perdida de su lengua y con ello, el desaparecimiento de gran parte de sus rasgos culturales.
La población lenca se localiza en los departamentos de La Paz, Intibucá y Lempira. También se encuentran en número reducido en los departamentos de Santa Bárbara, Comayagua, Francisco Morazán y Valle. Los lencas viven en más o menos 100 comunidades constituidas por aldeas, caseríos y pueblos.
La mayoría de las comunidades lencas se encuentran ubicadas en las zonas más altas de Honduras, a 1,650 metros sobre el nivel del mar, en tierras improductivas, donde el clima es templado durante casi todo el año. Se estima la población lenca de Honduras en unos 100,000 habitantes.
Siguiendo el estudio de Chapman, geográficamente los lencas se distribuían de la siguiente manera:
Care: Intibucá, La Paz, norte de Lempira y sur de Santa Bárbara

Cerquín: centro y sur de Lempira y sur de Intibucá.

Potón: El Salvador, al oeste del río Lempa.

Lenca: departamento de Comayagua, oriente de La Paz, centro y sur de Francisco Morazán, incluyendo probablemente la capital de Honduras (Tegucigalpa). Los lencas estaban también en el valle de oriente donde colindaban con los otones de El Salvador.

A cada grupo correspondía un territorio bien delimitado, repartido en cacicazgos. La población bajo el mando de un cacique se organizaba en pueblos. Al momento de la Conquista había por lo menos 500 poblados, existía una casta sacerdotal y una de nobles de guerreros. Las guerras eran frecuentes entre los diferentes señoríos; pero ente los que hablaban la misma lengua, o sea, los cuatro grupos principales, hacían pactos temporales de paz, vestigio de los cuales ha llegado hasta hoy la tradición del Guancasco.
Dos características socioeconómicas básicas inducen a Chapman a definir como mesoamericanos a los lencas: a) La estratificación de la sociedad en nobles, vasallos y esclavos b) La agricultura de cultivo de especies que se reproducen por semilla.
La Conquista y Colonización española de Honduras consistió en un proceso de destrucción violenta de la organización económicosocial de los pueblos indígenas. en el caso concreto de los lencas, de acuerdo a los cronistas, la conquista no fue fácil, pues resistieron por más de veinte años.
La acción de resistencia más importante fue la conocida como: La rebelión de los lencas, encabezada por el cacique Lempira en el año de 1537. Lempira, que significa "Señor de la Sierra", forjó la unidad de todo el pueblo lenca (cares, cerquines, potones y lencas propiamente dichos) alrededor de una confederación de tribus organizadas para luchar contra los conquistadores. Lempira fue nombrado jefe de la resistencia, y con un ejército que fue integrado por cerca de dos mil combatientes, inició la lucha que, según fuentes históricas, se prolongó por más de seis meses.
Los lencas dieron batalla en el área que hoy comprende el río Cucuyagua y el río Ulúa. La fuerza indígena se centró en los peñones de Congolón, Coyucutena, Piedra Parada, Cerro del Broquel y Cerquín, en el actual departamento de Lempira. Cerquín, según las evidencias históricas, se constituyó en el centro de operaciones de la resistencia lenca. Los cronistas españoles señalan que "toda la tierra se había alzado y rebelado al tiempo que se alzó el dicho peñol".
Los lencas representan en la actualidad una población indígena que tiende a desaparecer, producto de la constante ladinización, la pérdida de su lengua y, con ello, y la pérdida de gran parte de sus rasgos culturales.

Los Chortís
...por su filiación etnolingüística son descendientes directos de los Mayas,
responsables de la cultura de Copán, Quiriguá y demás ciudades australes del
viejo imperio.
Los científicos comparten la idea de que los Chortís son de la familia maya y
de la rama lingüística chol. Culturalmente y lingüísticamente, los Chortís
están emparentados con los chontales de Tabasco y con los choles de Chiapas
(México). Los Choles y los Chortís ya se habían separado antes de la conquista española;
los primeros se dirigieron hacia el noroeste y los segundos permanecieron en la
región original.
Según fuentes antropológicas e históricas, los Chortís son el resultado de la
fusión de diferentes pueblos. Los pipiles fueron uno de estos pueblos que
influyeron decisivamente en la región pues, por la introducción del mercado,
minaron toda la antigua estructura de circulación de bienes reglamentada por
costumbres ligadas al parentesco. El signo de esta convivencia entre pipiles y
chortís continuó por muchos siglos, al cabo de los cuales estos pueblos fueron
absorbidos por la cultura Maya. El aparecimiento del dialecto chortí dentro del
idioma chol, fue el resultado del encuentro con otros pueblos.

No se sabe a ciencia cierta si fueron los Chortís quienes edificaron Copán el
hecho históricamente cierto y, al mismo tiempo, incuestionable es que, en la
época de la conquista castellana (1530) los Chortís habitaban Copán y comarcas
circunvalantes y que su Ajav o Rey se opuso tenazmente a las fuerzas expedicionarias
que comandaban Hernando de Chávez y Pedro Amalín.
Los estudios recientes reflejan que Copán, como centro cultural fue el asiento
de la civilización del antiguo imperio Maya. Los Chortís muy bien pueden ser
descendientes directos de la población que habitaba Copán antes de la conquista
y su lengua puede ser, en lo fundamental, la misma que se hablaba en el antiguo
Copán.
La disminución progresiva de la población Chortí comenzó, al igual que otros
pueblos indígenas del país, en el siglo XVI, con el inicio de la colonización,
ya que el sistema español de repartimiento y encomiendas afectó seriamente a
las poblaciones indígenas. Los malos tratos y los vejámenes cometidos contra
los indios por parte de los encomendadores y corregidores, más las enfermedades
adquiridas en los trabajos de añil y las epidemias de viruela y sarampión,
provocaron considerables estragos en las comunidades indígenas.
En Guatemala, los Chortí en su mayoría son bilingües, chortí-español, a
excepción de algunas mujeres ancianas que solo hablan chortí. En Honduras los
chortís se ubican principalmente en el departamento de Copán; la lengua se ha
perdido y han adoptado en un 100% la lengua española. Según datos
extraoficiales la población chortí de Guatemala, donde se ubica el centro
cultural de este grupo, se estima actualmente en unos 55000 individuos. En el
lado hondureño, además de la lengua, han perdido también el traje tradicional y
gran parte de su cultura; todo lo contrario a los chortís guatemaltecos que lo
lucen a diario y han logrado preservar mucho de su cultura ancestral. Sobre la
base de esto nombraremos a los chortís hondureños: campesinos de tradición
chortí. En Honduras su población se aproxima a los 4200 habitantes localizados
principalmente en el departamento de Copán.
Entre los Campesinos de tradición chortí, las ideas religiosas no son necesariamente un reflejo fiel del pasado indígena. Al momento de la conquista, los españoles exterminaron sistemáticamente a los representantes de la clase sacerdotal,
quienes se llevaron a la tumba innumerables secretos y un conocimiento profundo
de su antigua religión. Los que sobrevivieron, son los que mezclaron sus
antiguas creencias religiosas con elementos de la religión católica.

Debemos considerar que la religión chortí precolombina y la religión católica
tienen afinidades. Ambas conocen el bautismo, la confesión, el peregrinaje, el
uso del incienso y la idea del sacrificio. Los campesinos de tradición chortí
reúnen en una misma devoción a la diosa de la tierra y a la virgen María. Si
bien se muestran reacios al matrimonio, tal como lo concibe el catolicismo, no
se oponen en cambio al bautizo de sus hijos, según el rito cristiano. Dicho
sacramento permite que un ser - que no es nada al nacer, se transforme de
pronto en una persona. Este sentimiento es reforzado por el uso, durante la
ceremonia, de agua, aceite y sal, elementos que ellos relacionan con las
ofrendas que hacen honor a sus divinidades.

Cada comunidad tiene un santo patrono a quien rinden culto y que generalmente
es guardado celosamente en la iglesia de la comunidad o custodiada por
particulares devotos o cofradías. El origen de algunos santos permanece un
tanto oscuro, lo que aumenta su poder. El santo patrono de una comunidad esta
directamente asociado con los ritos agrarios. El Chaac, la lluvia y Panahturo,
el viento, son dirigidos por el Arcángel San Miguel, quien determina el clima y
la frecuencia de las precipitaciones. La virgen María, quien es también la
guardiana del maíz, ayuda a los dioses cuando vierten el agua de sus calabazas,
la cual cae en forma de lluvia sobre la tierra.
El dios del sueño es masculino para los hombres y femenino para las mujeres.
Acompaña con frecuencia al dios de la muerte. El deseo de dormir en pleno día es
funesto, pues significa que el dios de los sueños esta tratando de hundir a su
víctima en su sueño que puede ser fatal. El mismo deseo no representa ningún
peligro cuando se presenta de noche. El dios de la muerte, que es a la vez
masculino y femenino, tiene la apariencia de un esqueleto envuelto en un lienzo
blanco. Esta armado con un bastón largo, con un cuchillo de hueso en la punta.
Invisible para todos los demás se presenta bajo esta forma siniestra ante los
ojos del que va a morir. Los espíritus de los muertos a veces atacan a los
vivos, por este motivo hay que ofrecerles, simbólicamente de beber y de comer
(ayote en miel, que en lengua chortí es - tzinkin; comida de los muertos)
especialmente el 2 de noviembre, día de los difuntos.
La cruz del pueblo es una estación de oraciones, ante la cual se detienen para
cumplir ciertos ritos. La cruz puede ayudar a un enfermo a recobrar su salud;
por eso es tan importante la fiesta del 3 de mayo (día de la cruz), durante la
cual las cruces de la región son adornadas con flores, frutas y mazorcas del
maíz. El cementerio alberga no solo cadáveres y objetos rituales, sino también
espíritus malignos. Es el refugio natural del dios de la muerte. Los
sacrificios humanos fueron suprimidos, pero los campesinos de tradición chortí
todavía presentan ofrendas a sus dioses. Se ofrece plantas como maíz y
calabazas, en pago a los espíritus protectores de la comunidad. Se quema copal
para destruir las impurezas del alma y del cuerpo.
Durante una celebración religiosa se come carne de pollo y jolote (pavo); se
vierte la sangre de esos animales sobre el altar o se lanza hacia los 4 puntos
cardinales. Los ancianos afirman que sus abuelos contaban que la serpiente y la
rana estaban asociadas con la lluvia, por consiguiente, con la fecundidad.
También que en sus prácticas los brujos evocaban a la lechuza y al buitre. Según las
fuentes científicas, el pueblo chortí es uno de los más antiguos, dentro de la
familia Maya-Quiché, lo que confirma el arcaísmo de su idioma. El chortí, en
Honduras se considera una lengua muerta; los únicos lugares en donde se puede
estudiar es en los pueblos guatemaltecos de Jocotán y Camotán, donde se
manifiesta el idioma chortí en su expresión más pura, aunque ya han adoptado un
amplio vocabulario en español. En Honduras aun se pueden encontrar algunos
vestigios de esta lengua en las comunidades de El Paraíso, Carrizalón y
Ostumán. La lengua nativa es el "tcor ti" (en español chortí). El
español es actualmente la lengua comercial por excelencia, ya que la emplean en
los mercados para negociar con los ladinos e inclusive hasta entre ellos mismos
durante la compraventa. En el caso concreto de Honduras, en todas las
comunidades visitadas sólo se encontraron algunas ancianas que manifestaron hablar
chortí, por lo que podemos concluir que la lengua chortí, en Honduras, ha
muerto y que lo que subsiste es el recuerdo de una lengua viva hasta hace
algunas décadas. Algunos ancianos manifiestan interés por la revitalización
socio-cultural, partiendo de que, no todo esta perdido si al otro lado de la
frontera nuestros hermanos aun conservan viva su cultura, que es también la
nuestra.
El maíz y los frijoles son los únicos alimentos considerados absolutamente
indispensables y probablemente, tenga mayor importancia que los restantes
cultivos domésticos juntos. Tanto para los chortís de Guatemala como para los
de Honduras, las tortillas de maíz y los frijoles simbolizan el alimento y sus
nombres ancestrales (entre los chortís de Guatemala) significan comida. La caña
de azúcar parece ser casi tan importante como el maíz, pues muchas familias
locales destinan una tercera parte o la mitad de sus tierras a su cultivo.

La importancia de animales domésticos es mucho menor. Si se excluye a las
gallinas y jolotes (pavos), su uso y cuidado parece ser una actividad
ocasional, que requiere escasa atención y planificación; los animales de carne
comestible están considerados como una fuente de alimentación secundaria. Son
pocos los que comen carne o subproductos animales, pues en su mayoría suelen
venderlos a los ladinos y de esta manera agenciarse un poco de dinero para
cubrir otras necesidades básicas.

Los misquitos o zambos
Los misquitos o zambos (Mezcla de negro e indio) viven en unas 84
comunidades rurales, localiadas en el departamento de Gracias a Dios, zona de
La Mosquitia. Su población supera los cuarenta mil habitantes.
Los misquitos han vivido de manera permanente de las actividades de la pesca y
en el pasado reciente han incursionado con éxito en las labores de buceo.
La población misquita es descendiente de las tribus Chibchas, quienes vivieron
en los bosques bajos del norte de América del Sur antes de la llegada de los
europeos. El nombre misquito, posiblemente provenga o este relacionado al
"mosquete" que era el fusil introducido por los ingleses y que se
negociaba en aquella costa.
El origen de los misquitos como grupo étnico, no está claro. Los misquitos
mismos y muchos estudiosos consideran que ellos siempre han sido misquitos.
Algunos autores coinciden en que el pueblo misquito surgió en el siglo XVII, de
una mezcla social y biológica de bawinkas, tawahkas (sumos), africanos y
europeos.

Linda Newson afirma que no existen referencias a los misquitos y al parecer
éstos surgieron a inicios del período colonial, emergiendo durante el siglo
XVII. La referencia más temprana a los misquitos según Newson, la hace el
bucanero Exquemelin, quien, en 1672, observó que formaban una pequeña nación de
1600 a 1700 habitantes. En 1681, Dampier, haciendo un estimado más conservador,
observó que, No son más que una pequeña nación o familia, y no hay 100 hombres
de ellos en número, habitando la tierra firme al norte, cerca del cabo Gracias
a Dios; entre el cabo Honduras y Nicaragua.
Se ha sugerido, y parece probable, que los mosquitos sean un grupo puramente
histórico que se origino en la mezcla de indígenas Sumos con negros que
naufragaron en los Cayos Mosquitos en 1641. En 1711, el Obispo de Nicaragua
describió así el origen de los "Zambos ó Misquitos":
"En el año de 1641 se perdió un navío cargado de negros en la costa del
mar del norte y en la parte entre la boca del Río San Juan, provincia de
Nicaragua y la ciudad de Trujillo provincia de Honduras... recogiéndose la
tercera parte de los negros y los demás se retiraron y guarecieron entre las
malezas de aquellas montañas ocupadas por indios caribes que celosos y
recelosos de aquellos nuevos huéspedes le hicieron guerra entre sí muy cruda,
vencieron con el tiempo los negros a los caribes, retirándose estos montaña
adentro hacia las tierras de Segovia y Chontales... quienes hoy en día tienen
fiera enemistad con ellos... Con las mujeres de los vencidos se fueron
multiplicando los vencedores, y por que ya murieron aquellos primeros huéspedes
se llaman hoy sus descendientes zambos por ser hijos de negros y de
indios."
Existe alguna evidencia biológica que apoya el origen racial mixto propuesto
para los misquitos. En un examen de los grupos sanguíneos de indígenas tawahkas
y misquitos de la zona del Río Segovia, Matson y Swanson encontraron que,
mientras todos los Sumos pertenecen al grupo "O", la distribución de
grupos sanguíneos entre los misquitos era de 90% "O", y el porcentaje
restante de los tipos "A y B".
La próxima asociación entre los tawahkas y los misquitos puede verse en sus
leyendas y lenguajes. Por ejemplo, una leyenda tawahka relata cómo los
antepasados tribales, Mai-Sahana y Yapti-Misri, nacieron de una gran roca cerca
del Río Patuca y luego dieron a luz a los misquitos, tawahka y ohlawa.
Similarmente, la lengua misquita es más parecida al dialecto Bawihka del
Tawahka. Sin embargo, sus mínimas variantes dialectales en comparación a los
Sumos, cuyos dialectos varían tanto, que los distintos subgrupos encuentran
dificultad para la comunicación, sugiere su origen más reciente. Además el
dialecto de los misquitos tiene un mayor número de extranjerismos,
especialmente del español y del inglés, existe alguna muestra, aunque leve de
influencia africana.
De su origen localizado cerca del Cabo del Gracias a Dios, los zambos-misquitos
se dispersaron a lo largo de la costa, desplazando y dominando a otros grupos
indígenas, especialmente a los Payas y Tawahkas. Esta etnia fue extendiendo sus
dominios a lo largo de la costa caribeña y aumentando su número también. En
1774, Long reportó que los Mosquitos eran más numerosos cerca del cabo de
Gracias a Dios, especialmente río arriba por el Wanks, y alrededores de Sandy
Bay, donde reside su rey?. Igualmente, había diferencias espaciales en la
composición racial de los zambos-misquitos, siendo más fuertes la influencia
negra al norte del cabo de Gracias a Dios y Sandy Bay, y la influencia indígena
más dominante hacia el sur.
Esto probablemente refleja la ubicación del naufragio y el hecho de que el área
hacia el norte recibió una influencia más constante de esclavos negros
importados para trabajar en las plantaciones inglesas. A pesar de estas
variantes espaciales en el carácter racial de la población que habitaba la
Costa de los Mosquitos(como antiguamente se le nombraba), la mayoría de los
documentos se refieren a los grupos mezclados de indios y negros colectivamente
como zambos-misquitos.
Aparentemente, los misquitos surgieron del contacto estrecho con piratas
ingleses y los comerciantes del caribe en el transcurso del siglo XVII, como
resultado de la unión de indígenas con negros y algunos blancos. Los misquitos
son hasta el presente ejemplo de etnia en la que a pesar de las mezclas raciales,
se ha mantenido la herencia cultural indígena. Entre sus medios de subsistencia
se encontraba el contrabando y el comercio de mercancías inglesas al igual que
la venta de esclavos tomados prisioneros (pech y tawahkas) en sus correrías por
los territorios vecinos. La institución de un reinado con carácter hereditario
también formaba parte de la tradición misquita. El rey simbolizaba para los
misquitos, la cima del orden político, representaba los intereses de su pueblo
frente a los extranjeros, era el juez y la mayor autoridad militar. A la
llegada de los ingleses la posición de éste rey fue legitimada por ellos y la
"coronación" del mismo tenia lugar por mandato de los mismos ingleses
en Jamaica o Belice (ambos lugares eran capitales del dominio ingles en el
caribe). En la práctica el rey nunca tuvo ni autoridad ni supremacía alguna en
lo que respecta al control de la política interna y externa, era una marioneta
de los ingleses colocada solo como una figura central del poder local. Debido a
esto, la comunidad y la familia ejercían los fundamentos de la vida política de
los misquitos, cuya autonomía era apenas tocada por el poder estatal.
Precisamente la debilidad de la figura del rey misquito puede ser entendida
como la garantía de una mayor autonomía de las comunidades indígenas. Los
misquitos surgen como pueblo bajo condiciones coloniales, por ello entremezclan
a menudo de manera indistinta, elementos propios y foráneos.
A mediados del siglo XIX se presentaron cambios definitivos, los ingleses trasladaron
la residencia del rey misquito de Sandy Bay (cerca del cabo Gracias a Dios) a
Bluefields, la capital del protectorado territorio misquito, cuya organización
política adquiría cada vez más los rasgos de un estado. Con ello el rey
misquito cayó bajo la influencia directa del cónsul ingles y luego de la
población de la capital, ósea los creoles (afro americanos de origen antillano)
y de inmigrantes extranjeros. En esta época finaliza la expansión bélica de los
misquitos y se inicia su vinculación creciente a una economía de exportación
como recolectores de hule, pescadores y madereros.
Los misioneros moravos que llegaron a la región en 1849, jugaron un papel
importante en la pacificación de los misquitos y lograron a comienzo del siglo
XX modificar considerablemente la cultura "pagana" de los mismos. Los
misioneros hicieron del misquito una lengua escrita mediante la traducción de
la Biblia y contribuyeron a la supervivencia de dicho idioma hasta nuestros
días.
En la actualidad, los misquitos forman el grupo poblacional más numeroso de la
Mosquitia, se estiman en 30,000 los miembros de esta etnia.


Jicaque o Xicaque
Durante el siglo XVI, el término Jicaque (a veces escrito Xicaque o
Hicaque) parece haber sido utilizado por los mexicanos para designar a los
habitantes originales no-mexicanos de Honduras, luego fue aplicado más
ampliamente a cualquier grupo no-converso u hostil de la zona hacia el sur,
hasta Nicaragua y Costa Rica. A pesar de la confusión en el uso de los términos
Xicaque y Jicaque, Greenberg y Swadesh han identificado el Jicaque como una
lengua distinta perteneciente al tronco lingüístico Hokan-Sioux. El término
Jicaque o Xicaque, como en la actualidad se determina este grupo, tiene también
denominaciones como la de "tol", tolupán, torrupán. Actualmente en
Honduras se usa el termino tolupán, para definir a este grupo étnico.
Si retrocedemos en el tiempo, encontramos que este grupo tenía como frontera el
Valle de Sula. Evidencias lingüísticas del siglo XVI, muestran que el Valle de
Sula era punto de reunión entre los mayas y tolupanes, cuya cultura era menos
compleja que la de los mesoamericanos (los mayas) y típico de los pueblos
centroamericanos (todos los que no eran mayas).


LosTolupanes
 La ubicación de los tolupanes en el inicio de la colonización española esta
sujeta a discusión. Los cálculos más conservadores los ubican desde la
desembocadura del río Ulúa hasta las inmediaciones de Trujillo, haciendo de
frontera hacia el interior del país (aproximadamente) lo que hoy son los
limites norteños de los departamentos de Comayagua, Francisco Morazán y
Olancho. Por los rasgos históricos y etnográficos disponibles, se deduce que
los tolupanes durante la época prehispánica, constituían un grupo
cazador-recolector que se dispersaba por una amplia región y que su
re-plegamiento hacia las zonas más abruptas del interior de la plataforma del
caribe de Honduras se debe a la captura y explotación de que fueron objeto por
parte de los conquistadores.
Mientras culturalmente, los tolupanes se parecían a los sumos, payas y
misquitos, diferían de ellos lingüísticamente... Chapman, citando al lingüista
Bright, asegura que representan uno de los mayores enclaves sureños del tronco
Hokan. Los antropólogos y lingüistas que han estudiado la lengua, torrupán,
entre ellos la antropóloga Chapman, le calculan 5000 años de antigüedad. Ellos
relacionan la lengua tolupán (torrupán) con la familia norteamericana
Hokon-Sioux. Sin embargo, la discusión sobre el origen de esta lengua no parece
estar cerrada. Por otra parte, se han entablado polémicas sobre el origen de
los tolupanes y, tomando en consideración sus rasgos lingüísticos, los sitúan
emparentados con la familia Chibcha-Penutia, de origen sudamericano; o
simplemente afirman que se trata de una lengua independiente y aislada. De lo
que no cabe duda, a partir del dato lingüístico, es que nos encontramos con un
grupo indígena antiguo, muy anterior a la civilización maya que supo, en medio
de las transformaciones culturales del entorno mantener cierta identidad hasta
épocas recientes.
En medio de todo este panorama histórico etnográfico, lo que podemos decir es
que los tolupanes padecieron de un modo especial las primeras etapas de la
conquista españoles caracterizada en Honduras por un fuerte tráfico de esclavos
hacia las islas mayores del caribe y por el trabajo forzado. La persecución que
se desató contra ellos durante la colonización los obligó a refugiarse en las
selvas y montañas de la región centro-norte del país, manteniéndose dispersos y
alejados del resto de la sociedad, lo que hizo que los tolupanes se
convirtieran en casi nómadas y no lograran desarrollar una arquitectura propia.
A través del tiempo han tenido que adaptarse a lo que las circunstancias les
han presentado. Originalmente vivieron a la orilla del mar, a la orilla de
ríos, luego huyeron tierra adentro y, por último, emigraron a las montañas.
Los tolupanes no son extremadamente religiosos, tal vez porque lo han
olvidado por falta de practica o, simplemente, como una reacción a su situación
de sometimiento durante 500 años. Además que los españoles no le dieron mucha
importancia a la evangelización de estos "indios salvajes". En la
actualidad prácticamente han olvidado su religión ancestral. A excepción de los
tolupanes de la Montaña de La Flor donde todavía persisten muchas de las
creencias ancestrales y juegan un papel importante en su cosmovisión, pero por
la presencia de misioneros evangelizadores en la zona, ellos temen hablar de
sus creencias.
Descendientes probablemente de los antiguos chibchas que habitaron la parte
septentrional de América del Sur, los payas vivían en los valles de Olancho,
Jamastrán y Agalta. No existía entre ellos una sociedad estratificada, la
repartición de los productos era de carácter igualitario.
La dirección del grupo local estaba a cargo de un consejo de ancianos y en
ocasiones la tribu era dirigida por un cacique. Dependían de una economía de
subsistencia, en la que la agricultura elemental, la caza, pesca y recolección
requerían de una dispersión en pequeños grupos sedentarios.
En la actualidad, los payas sobrevivientes se hallan en peligro de extinción.
Una 1200 se encuentran en Dulce Nombre y San Esteban, departamento de Olancho,
y Brus Laguna, departamento de Gracias a Dios.

Descendientes también de grupos distintos de la cultura mesoamericana del
suroccidente y centro de Honduras, los sumos constituían tribus selváticas y
nómadas, que a la llegada de los españoles recorrían el curso medio del río
Patuca, en lo que es el actual departamento de Gracias a Dios.
Conocidos por los españoles como taguacas, son descritos por aquéllos como
indóciles y belicosos, tanto en sus relaciones con los indios lencas como con
los conquistadores y misioneros.
Un grupo pequeño de ellos sigue viviendo cerca de ese río.

Los Garífunas
Honduras alberga muchos indígenas, desde las tribus
americanas nativas hasta las más recientes como los Garífunas. Los Garífunas,
que también son conocidos como los caribes negros o los garinagu, son
descendientes de los indios caribes y los esclavos africanos negros que
naufragaron en la isla de San Vicente. Estas dos culturas se entrelazaron y
dieron nacimiento a un pueblo que pudo preservar su cultura a pesar de la
discriminación, migración, interacción y reasentamiento. En 1974
había estimadamente 77,000 Garífunas dispersados en 51 comunidades diferentes.
Y su cultura es una unión perfecta de sus dos ancestros. Su lengua, agricultura y religión son muy similares a las de sus ancestros caribes, mientras sus bailes, música de tambores y arte tienen una fuerte influencia africana. Pero, a pesar de haber conseguido preservar su estilo de vida, hay muchas influencias externas que
amenazan su existencia.

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